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lunes, 21 de marzo de 2011

CONSEJOS Y MOTIVACIÓN PARA CONTROLAR EL ESTRÉS.






¿Estás atrapad@ en la misma vieja rutina, sintiéndote sin inspiración, cansad@ y aburrid@? ¿Te estás preguntando cómo motivarte para hacer las cosas que realmente quieres hacer? " La motivación es un proceso continuo, un comportamiento que se puede cultivar y expandir, pero no puede ser forzada.


Si estás list@ para vivir una vida plena, entonces aquí hay cuatro poderosas estrategias para estimular tu motivación para comenzar a actuar sobre los objetivos que son importantes para ti y tu vida.

1. Descubre tu Potencial

La motivación fluye del corazón, no viene de afuera. Para motivarte, conecta con lo que deseas fuertemente. Trae una idea o meta que te entusiasme y deja que incendie tu imaginación. Permite que motivos bien valederos y fundamentados proporcionen una buena base para sostenerse en los momentos dificiles.

Por ejemplo, en lugar de tratar de bajar de peso con una restrictiva y aburrida dieta examina más bien acerca de los beneficios que obtienes al participar en esa acción y lograr tu objetivo. No se trata solo de bajar de peso sino de todo lo bueno que logrará s una vez que hayas adelgazado.

No importa tanto la meta que te propongas, sino la persona en la que te conviertes mientras la logras. Que es lo que harás para conseguir lo que quieres, de eso dependerá tu felicidad, mas que del resultado. Cada vez que te sientas desmotivado, "engánchate al tren de los beneficios, y del bienestar que conseguirás" y sigue adelante.


2. Proteje celosamente tus objetivos

Existen opiniones diferentes acerca de qué tan pronto debemos contar a la gente sobre nuestros planes y objetivos. Algunos expertos aconsejan que hay que decirle lo antes posible a otros acerca de nuestros planes a fin de que puedan apoyarnos, y para que seamos más responsables y comprometidos a seguir adelante. Personalmente, creo que primero tenemos que fomentar interiormente nuestros objetivos.

Inicialmente el objetivo es una pequeña semilla que requiere de ternura, amor y seguridad dentro de manera que pueda crecer raíces. Cuando su idea ha brotado algunas hojas, tal vez entonces puedas compartirlo con otros para que te apoyen. Sin embargo, a veces incluso cuando las personas quieren apoyarnos, pueden actuar de una forma contraproducente. Así que ten mucho cuidado con quien compartes tus metas.




3. Las recompensas y reconocimiento

El viaje hacia el logro de tu objetivo es a menudo un largo camino. Con frecuencia está lleno de experiencias, desafíos, obstáculos e incluso fracasos. Mientras todo esto pasa, a menudo no notamos el cambio que está ocurriendo o los progresos que hemos hecho. Sin el reconocimiento y la recompensa, es fácil sentirse frustrado e incluso incrédulo acerca de nuestra capacidad para alcanzar la meta.


Para contrarrestar esta situación analiza diariamente los logros realizado y si puedes lleva un diario. Manteniendo deliberadamente el reconocimiento de tus esfuerzos, éxitos, logros permitirás que la motivación fluya continuamente. Asegúrate de premiarte por tus comportamientos positivos cada vez que los notes, disfruta de tus pequeños triunfos. Esto te ayudara a mostrarte conscientemente que eres capaz de hacer cambios en tu vida, y que tu objetivo puede ser alcanzado.


4. Controla el estrés...
El miedo y el estrés son grandes motivadores - durante un tiempo muy corto. Es por eso que criticarte o frustrarte contigo mismo no funciona. Cuando estás con estrés, es fácil perder la motivación que te mantiene en marcha. Esto se debe a que el estrés crea una sensación de peligro, una sensación de estar abrumado, y una pérdida de atención en el panorama general.


El estrés te lleva a tomar decisiones deseperadas. Adopta medidas para disminuir el estrés, permite recuperar tu centro, conecta con la emoción y excitación que te produce tu objetivo, y descubre soluciones creativas que te ayudarán a avanzar.

Usa tu motivación y vive la vida al máximo!...
Todo lo que desees es tuyo ya, solo debes abrirte para recibirlo. En la vida puedes tener todo aquello a lo que tienes derecho, siempre que pagues el precio al crear el equivalente mental de aquello que desees. Es decir, puedes recibir todo lo que desees, siempre que estés mentalmente preparado.

Tu tienes el derecho a todo lo que sea bueno para tí, cualquier cosa que te beneficie, que te haga más feliz, más libre, y más próspero. Cada vez que piensas; “Me gustaría hacer esto, o ser eso, o tener aquello”, es la voz de Dios en tu alma la que te dice que ha llegado el momento de dar un paso adelante.


Ten en cuenta que sólo puedes desear aquellas cosas que serían beneficiosas para ti y que te harían feliz. Obviamente, que no tienes que desear algo que pertenece a otra persona, o que violaría los derechos de otros, por ejemplo, al forzarlos a hacer algo que no desearan hacer. El obrar o pensar de esa manera significa que no crees en la abundancia ilimitada del universo. No necesitas desear nada ajeno porque tienes la total capacidad de crearte lo tuyo propio.
Cuando deseas algo a lo que, en tu interior, sabes que no tienes derecho, estás, sencillamente, malinterpretando el canal. Lo que en realidad quieres no es esa cosa en sí, que es sólo el canal, sino la felicidad y la libertad que piensas que podrías alcanzar al obtener esa cosa determinada.


Si se te presenta un caso así, debes pensar “Esa no puede ser la vía, porque esto pertenece a otro, pero hay otra manera en la que el Universo me pueda dar toda esa felicidad y bien sin usurpar los derechos de nadie ”.

Has nacido con derecho a la salud, felicidad, y el verdadero éxito, y siempre hay una forma legítima de obtener esas cosas. El camino te será revelado si tienes confianza y entiendes que pase lo que pase, TODO ESTA BIEN.
COLABORACIÓN DE: ROSANA PORTELLI 
Portelli



La vida consiste en la constante toma de decisiones.

De hecho toda nuestras acciones cotidianas se llevan a cabo porque ya tomamos la decisión de hacerlas.
El creer en ti también es una decisión. Es una acitud que se puede desarrollar con la práctica. Es hora de encargarte la eliminar las creencia negativas y reemplazarlas con creencias que aumenten tu autoestima. El ir de víctima por la vida te hará perder preciosos momentos y te llevará a empeorar tu vida.


No existen junstificativos para infravalorarte:
Soy tont@. No valgo para nada, nunca hago nada bien. Soy fe@. Soy inútil. Soy débil. No soy capaz, He hecho algo malo, Soy culpable de...etc. Nada absolutmante nada, ni tus defectos o errores son mas grandes que tu verdadero yo y ese es un ser divino. Eres una persona valiosa, no malgastes tu vida inútilmente.


Tal vez te ayude saber que estudios recientes afirman que las personas pueden recuperarse o aprender casi todo lo que se propongan con la motivación, dedicación, medios y ayuda profesional adecuados, en cualquier área de la vida.


Está más que demostrado que los únicos límites nos los imponemos nosotros mismos.
Oseas 12:6

"Ten fe...¡Todo va a salir bien!

 Confía siempre en Dios"


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